mx===Del Norte===.us

Periodismo @ la Frontera Mexico-EUA

El FBI en México: Un secuestro frustrado en la frontera


Con esta colaboracion del periodista chihuahuense Alberto Ponce de Leon, publicada inicialmente en la revista Proceso hace algunos meses, mx.pasodelnorte.us inicia un intento por mostrar la otra cara de la moneda en la realidad de la frontera en una hemeroteca digital con textos seleccionados, ademas de reportajes especiales exclusivos a medida que nuestros visitantes sigan haciendo crecer este concepto.

El Secuestro de Lago Blanco, Un Secreto Transfronterizo
alberto ponce de león

El Paso, Texas.—El plan fue trazado por los agentes del FBI: la orden a los judiciales mexicanos era esperar al puertorriqueño William Morales en la cantina El Lago Blanco, ubicada en Ciudad Juárez para secuestrarlo y después cruzar con él –“vivo o muerto”– hacia territorio estadounidense.

William Guillermo Morales

“Lo que teníamos que hacer era levantarlo en Juárez. Ellos (los estadunidenses) lo querían vivo o muerto. Lo único que nos pedían los güeros era que se le reconociera el rostro, es decir, que fuera identificable. Me imagino que mostrarlo de este lado”, asegura uno de los miembros de la avanzada de la Policía Judicial Federal que participó en dicho secuestro frustrado del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) en el verano de 1982 y que, por razones de seguridad, prefirió reservar su identidad.

Morales –uno de los líderes de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), organización clandestina que luchó dentro de Estados Unidos por la independencia de Puerto Rico–, era entonces uno de los hombres más buscados por el gobierno estadounidense. Después de recibir una condena de 98 años de prisión, Morales se había fugado en 1979 de un hospital ubicado en el condado de Queens, en Nueva York, y había recalado en Ciudad Juárez, México.
morales en havana
El FBI se enteró de la presencia de Morales entre las filas del Comité de Defensa Popular (CDP) en Ciudad Juárez. “Los agentes del FBI sabían que estaba escondido en Juárez. Ellos cruzaban a territorio mexicano para tomar fotografías de las manifestaciones del CDP. Se subían a los techos de las primeras maquiladoras que ya estaban en Juárez para tomar las fotos de los participantes. Hicieron un mosaico (cuadro por cuadro) de las manifestaciones y de esa forma dieron con él”, dice el exagente de la Policía Judicial Federal, quien concedió la entrevista en una ciudad de Texas.

Y agrega: “Los güeros nos proporcionaban todo, (incluido) el auto en el que lo íbamos a subir para cruzarlo a El Paso con las armas cargadas dentro de la cajuela”.

Morales –nacido en Nueva York en 1950, de ascendencia puertorriqueña–, frecuentaba la cantina El Lago Blanco en la zona centro de Ciudad Juárez. “Sabíamos que se metía en esa cantina, que estaba por la calle María Martínez. Pero cuando lo fuimos a buscar nunca lo pudimos agarrar. Nomás nos echábamos unos ‘jaiboles’ en la barra y nos íbamos de vuelta a El Paso”, cuenta el exagente.

“Entendíamos que todo podía pasar, porque el puertorriqueño siempre andaba armado, pero uno estaba joven y se le hacía fácil todo… No sé, lo agarraríamos como se pudiera y luego lo meteríamos amarrado al auto”, afirma.

El “trabajo sucio”

Dice que para este tipo de trabajos en dicha frontera, la Policía Judicial Federal mantenía una base operativa en El Paso, Texas: estaba en un local comercial ubicado en la calle Industrial, entre las arterias East Side y Hawkins, justo a dos cuadras de la Interestatal 10 (Free-way). Este sitio, en cuya última sala se realizaba “el trabajo sucio”, era frecuentado por el entonces director de la Dirección Federal de Seguridad Pública, Miguel Angel Nassar Haro.

“La Judicial usaba ese lugar como oficina de compras, pero realmente se hacían varias operaciones. Como de parapeto, se suponía que en ese local se manejaban válvulas para drenaje, porque las vendían para servicio hidráulico. A mí me tocó ver ahí a Nassar Haro y al comandante (Florentino) Ventura, que eran los pesados de ese entonces”, dice el exagente.

Y agrega: “Los güeros cruzaban a México y pudieron buscar al puertorriqueño a Juárez, pero ellos no querían hacer el trabajo sucio. De hecho tenían miedo de meterse entre los del CDP”.

Las citas entre los agentes del FBI y los elementos de la PJF, asegura, comandados por una persona a quien sólo recuerda como el “licenciado Jiménez”, fueron en el restaurante Steak & Ale de El Paso, ubicado en el número 6101 del Bulevar Gateway West (lateral del Freeway), a menos de dos millas de distancia del domicilio clandestino de la PGR.
juarez
El exagente afirma que en el estacionamiento del Steak & Ale se encontraba el vehículo para el secuestro: un Ford de ocho cilindros tipo LTD de lujo, y con el tanque de gasolina lleno. Dentro de la cajuela estaban las armas, entre ellas, rifles de asalto, pistolas calibre .45, revólveres y varios cartuchos de repuesto.

“Los gringos abrieron la cajuela y nos dijeron: ‘órale, el arma que quiera’. Y todas estaban sin registro. Quién sabe cómo le hacían”, suelta sin inmutarse.

Dice que el licenciado de apellido Jiménez era el encargado de las operaciones clandestinas de la PJF en el sitio antes mencionado. Se entendía directamente con los agentes estadounidenses, cuyo jefe en El Paso era Ronald A. Hoverson, según los archivos del FBI.

“El licenciado Jiménez era el encargado de la oficina de compras, supuestamente, y él dirigió aquella operación. Pero el que sí era un agente efectivo de la Policía Judicial Federal –porque ‘charoleaba’ y presentaba sus armas en la Aduana de Juárez–, era uno que sólo recuerdo como el agente Azar”, menciona.

Para reconocer a Morales, los agentes del FBI les repartieron la fotografía amplificada del puertorriqueño, entonces de 32 años de edad, que habían sacado de una las manifestaciones del CDP en Juárez. Además, era muy difícil confundirlo: al final de los brazos, tenía muñones en vez de manos. Él mismo se las había volado accidentalmente con un explosivo el 12 de julio de 1978 en la ciudad de Nueva York, incidente por el que lo hospitalizaran en condición de preso.

“Es que los gringos estaba muy preocupados porque el comunismo estaba surgiendo en Estados Unidos”, asegura el exagente.

Recuerda que eran seis las personas que participaron directamente en la búsqueda de Morales. Todos ellos aún ‘madrinas’ (aspirantes a judiciales) de la PJF. Cruzaban por la aduana mexicana a bordo del LTD –que tenía placas estadunidenses– con la cajuela repleta de armamento. “En la pasada sólo se ‘charoleaba’”, afirma.

Si el plan del secuestro resultaba frustrado, la orden era comunicarse con el licenciado Jiménez para regresar a El Paso por una de las líneas “arregladas” en el Puente Internacional Córdova De las Américas, donde el inspector de Aduanas y Protección Fronteriza les dejaría cruzar sin contratiempos.

puente libre
“Todo estaba arreglado. Nada más nos decían por cuál línea cruzar y listo”, menciona.

De tener éxito la misión, los miembros de la PJF cambiarían de vehículo en la calle Paisano de El Paso, muy cerca del Río Bravo: Los agentes del FBI se bajarían del automóvil oficial de la PJF y abordarían el Ford LTD, mientras ellos harían lo contrario, asegura.

“Los güeros eran muy prepotentes. Nos hablaban como si ya fuéramos parte de ellos”, menciona.

Al final, el secuestro se frustró. Nunca supieron el paradero de William Morales. Sospecha que “alguien le dio el pitazo al puertorriqueño para que se pelara”.

Enojo estadunidense

Un año más tarde en Puebla, el 26 de mayo de 1983, fue detenido William Morales después de un tiroteo donde murieron dos personas, entre ellos un policía.

El 3 de enero de 1984, según los archivos, fue careado con el director de la Interpol en México, Miguel Aldana Ibarra, quien reconoció que “no hubo de por medio la orden de aprehensión que establece tanto la Constitución Mexicana como la ley de extradición” entre México y Estados Unidos, según publicó la prensa mexicana en esas fechas.

“Inclusive, en la captura de Morales intervino directamente la embajada de Estados Unidos en México, a través del agente Gordon, denunciado como miembro de la CIA por Ramón Calderín, cuando en agosto de 1984 presentó el caso del independentista puertorriqueño ante el Comité de los 24 de la ONU. Tanto Calderín ante la ONU, como las defensoras Carmen Merino y Pilar Noriega, sostuvieron que, en realidad, se trató de un ‘intento de secuestro’ frustrado, ya que se pretendía ‘arrastrar a Morales’ y lanzarlo al lado estadunidense de la frontera’, coinciden, también, en que la acción significó una violación de la soberanía de México”, publicó el diario El Nacional el 18 de enero de 1988.

Desde su celda en el Reclusorio Norte, el 26 de octubre de 1984, Morales solicitó formalmente asilo político al presidente Miguel de la Madrid: “Solicito del gobierno mexicano el asilo político que México nunca ha negado a patriotas, combatientes y perseguidos políticos de países hermanos, de la gran patria latinoamericana, en circunstancias similares a las mías”, escribió.

El 15 de junio de 1988, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México notificó a Morales que fue negada su extradición a Estados Unidos, a pesar de que el 7 de enero de 1988, el juez actuante José Jiménez Gregg recomendó la procedencia de dicha extradición.

Diez días más tarde, el 24 de junio, Morales fue liberado de manera preventiva y su custodia quedó a cargo de la Secretaría de Gobernación. Inmediatamente después, el miembro de las FALN viajó a Cuba, país que le concedió el asilo político.

La decisión generó fricciones entre los gobiernos de los Estados Unidos y México.

Una nota del diario El Nacional publicada el 4 de julio de 1988 refiere:

“Marlin Fitzwater, portavoz de la Casa Blanca, calificó la decisión como una ‘afrenta inexplicable’ a las buenas relaciones entre México y Estados Unidos… El portavoz del Departamento de Estado, Charles Redman, dijo que resultaba ‘inconcebible que un amigo tan importante como México pueda determinar que los actos violentos son un ejercicio legítimo de actividad política’ (…) Redman convocó al embajador mexicano en Washington, Jorge Espinosa de los Reyes, para expresarle el disgusto de su gobierno por permitir que una persona como William Morales fuera puesta en libertad. Esto podría ser un serio golpe para los esfuerzos en la lucha contra el terrorismo internacional. (…) Al mismo tiempo, Washington mandó llamar a su embajador en México, Charles J. Pilliod, para consultarle la situación, medida extrema que no se tomaba desde el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar, en Guadalajara, Jalisco”.

Actualmente, con 55 años de edad, Morales reside en La Habana, Cuba…pero dejó descendencia en Chihuahua.

Descendencia

William Morales procreó un hijo en Nueva York al que registró como Guillermo Sebastián Morales el 16 de marzo de 1979. Cuando Morales se fugó de Estados Unidos, el hijo –de apenas unos meses de edad—se quedó con la madre, Dylcia Noemí Pagán, también activista de las FALN.

Para evitar algún chantaje del gobierno estadunidense, el niño fue sacado del país al año y tres meses de nacido y luego fue entregado a una familia de cuna cedepista de la ciudad de Chihuahua. “Después de que William se fugó, el FBI se lanzó sobre el niño y es cuando entre julio y agosto de 1980 lo trajeron a Chihuahua”, dice Alma Gómez, la madre adoptiva.

Alma, quien junto con Gabino Gómez, su marido, son fundadores del CDP de Chihuahua, asegura que miembros de las FALN se acercaron con su organización para pedirles que se encargaran del niño.

“Nosotros lo adoptamos como nuestro hijo (su primer hijo) sin saber quiénes eran los papás (…) poco tiempo después lo supimos todo”, menciona.

El 15 de enero de 1979, el hijo de Morales fue registrado como mexicano en la ciudad de Chihuahua con el nombre de Ernesto Gómez Gómez, menciona Gabino Gómez, a quien Carlos Montemayor en la novela Los expedientes secretos hace alusión por medio de una clave.

“Lo registramos en esa fecha, dos meses de diferencia de la real, porque fue cuando nació el CDP. Y lo de Ernesto fue por el Ché Guevara”, dice.

A los 11 años de edad, el niño conoció a William Morales: “Nosotros lo llevamos a Cuba a conocer a su papá”, afirma Alma Gómez, quien además ha sido dirigente del PRD de Chihuahua.

A la Dylcia Pagán la había conocido meses antes en la prisión de Pleaseton, California: “Cuando el niño tenía 10 años, nos dijeron que la mamá quería verlo y nos pidieron que lo lleváramos”, afirma Alma.

Cuando terminó sus estudios de secundaria se mudó a San Francisco donde vivió con Ana María, amiga de Pagán, con la intención de estar cerca de su madre biológica.

Un año más tarde se instaló en Chicago para vivir entre la comunidad puertorriqueña en esa ciudad y utilizó varios años su identidad estadunidense como Guilermo Morales, menciona la pareja.

Bajo el nombre de Ernesto Gómez Gómez, actualmente reside en San Juan, Puerto Rico, junto con su madre, quien salió de la prisión de los Estados Unidos en 1999.

La historia del hijo de Morales resultó del interés de productores de cine y en 1998 se realizó un documental titulado La doble vida de Ernesto Gómez Gómez.

“El documental tiene varios premios internacionales, uno de ellos en Berlín. Para el festival de Cine Latino lo presentó Edward James Olmos en San Diego, California. En ocasiones lo pasan por cable”, dice Alma, quien junto con Gabino, han sido invitados especiales a las presentaciones de la cinta.

2 comentarios»

  Mexico wrote @

Si hubiera estado Fox de presidente les entrega a William Morales corriendo a los gringos .

  Jorge Carrillo wrote @

Soy articulista de La Jornada y quisiera refrescar el caso, como uno de los mil que genera el imperialismo contra hispanoamérica,


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: