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Tiene Ejército de EU pandilleros infiltrados

Las principales gangas callejeras de Estados Unidos han infiltrado al ejército de este país. Sus integrantes utilizan armas oficiales y su uniforme militar para atacar a pandillas rivales, traficar drogas y cometer robos y homicidios

Por Alberto Ponce de León/ Proceso

EL PASO, TEXAS.- El 15 de octubre las autoridades de la base militar de Fort Still, en Oklahoma, arrestaron a Jerrell Hill, de 18 años y soldado del Ejército de Estados Unidos.
Lo acusaron de intento de asesinato. El militar había disparado su arma contra cinco personas en el barrio de Barclay, en la ciudad de Baltimore, como parte de un posible ajuste de cuentas entre pandillas.

“Los investigadores consideran que el sospechoso es miembro de un grupo local de los ‘Bloods’, el que pertenece a la pandilla Pasadena Denver Lane”, asienta uno de los informes sobre este hecho.

El caso del soldado Jerrel Hill es parte de un fenómeno casi desconocido que se presenta dentro del Ejército de Estados Unidos: el pandillerismo.
UBICACIÓN
Las gangas
El informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas menciona los siguientes grupos:
Bloods
Crips
Mara Salvatrucha
Black Disciples
Gangster Disciples
Hells Angels
Latin Kinas
Mexican Mafia (EME)
The 18th Street Gang
Norteños
Sureños
Vice Lords
Dos informes de inteligencia, clasificados como sensibles y para uso de las corporaciones oficiales, dan cuenta de ello. Sus títulos son explícitos: El incremento de la actividad criminal de las pandillas dentro del ejército, elaborado en enero por el Centro de Inteligencia sobre Pandillas y en el que participaron 22 entidades oficiales, entre ellas agencias federales y corporaciones policiacas; y La amenaza de la actividad del pandillerismo, realizado en diciembre del 2006 por el Comando de Investigación Criminal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Ambos informes –cuyas copias obtuvo el reportero– coinciden: se ha incrementado la presencia de pandillas callejeras dentro de distintas bases militares del país, e incluso en unidades que se encuentran en Irak.
El informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas menciona los siguientes grupos: Bloods, Crips, Mara Salvatrucha, Black Disciples, Gangster Disciples, Hells Angels, Latin Kings, Mexican Mafia (EME), The 18th Street Gang, Norteños, Sureños y Vice Lords, así como varias agrupaciones supremacistas.
De acuerdo con el informe de las Fuerzas Armadas, del 2003 al 2006 el ejército investigó al menos 104 casos en los que se cometieron delitos que involucraban a soldados relacionados con esos grupos.
Las autoridades militares documentaron la relación directa con pandillas en 35 de estos casos. En los restantes 69 casos –44 de ellos en 2006–sospecharon que había vínculos con las mismas.

Del barrio a Irak

Los informes de inteligencia dicen que los militares miembros de pandillas utilizan las técnicas y habilidades aprendidas en el ejército para cometer crímenes.
En muchos casos utilizan armamento oficial y hasta portan el uniforme de sus respectivas unidades. Entre los delitos que han cometido destacan: disparos de armas desde vehículos en movimiento, venta y distribución de drogas, vandalismo, extorsión, disturbios callejeros, lavado de dinero y hasta homicidios.
Los informes exponen varios casos; sin embargo, en la mayoría de ellos no precisan los nombres de los soldados involucrados ni las fechas en que ocurrieron los hechos.
Algunos de ellos:
En agosto del 2005, un soldado asignado a la base militar de Kasierslauten, en Alemania, fue golpeado brutalmente por miembros de una pandilla durante un presunto rito de iniciación realizado dentro de esa instalación militar.
El hombre murió.
En ese mismo mes, pero en la base de Fort Wainwright, en Alaska, tres militares participaron en una pelea entre pandillas en la que hubo un intercambio de disparos.
En el incidente murió uno de los pandilleros.
Un mes después, en septiembre del 2005, un soldado asignado a la base militar de Fort Lewis, en el estado de Washington, y presunto miembro de la pandilla Crips, mató con un arma de fuego a un compañero y a su novia cuanto intentó realizar un robo en la ciudad de Lakewood, ubicada en ese mismo estado.
En enero del 2005, un marine que presuntamente pertenecía a la pandilla Norteños disparó contra dos policías en Ceres, California, y mató a uno de ellos.
De acuerdo con el informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas, el militar había aprendido tácticas de combate mientras se encontraba en Irak.
Este mismo informe señala que en julio del 2006, el Departamento de Policía de Aurora, Illinois, reportó que un marine que había estado en Irak y que formaba parte de la pandilla Maniac Latin Disciple fue encarcelado por intento de homicidio.
El soldado había disparado contra tres menores de edad.
El informe incluye fotografías de soldados tanto del Ejército como de la Marina , algunos con uniforme, haciendo señas con los dedos en alusión a las distintas pandillas a las que pertenecen.

DATOS
Factores
¿Cuáles son los factores que explican el aumento del pandillerismo dentro de las filas del ejército estadunidense?

*Josiah Heyman, director de la carrera de Antropología de la Universidad de Texas, en El Paso, señala uno de ellos: el Pentágono ha disminuido el nivel de requisitos para reclutar a nuevos soldados.
*Afirma que en el ejército “faltan soldados”, ya sea porque “han muerto” en Irak o porque muchos de los que han regresado de ese país han desertado. Ello, dice, ocurre al mismo tiempo que el ejército “tiene planes para incrementar el número de militares a nivel nacional”.
*Heyman considera, incluso, que “los reclutadores pueden borrar los registros criminales” de los soldados de nuevo ingreso en el ejército. “Y me refiero a lo que sucede cuando una persona está enfrentando un proceso criminal; los reclutadores pueden hacer que deje de procesarse su caso”.
*Por su parte, Jean Offut, portavoz de la base militar de Fort Bliss, dice que oficialmente carece de “evidencias para establecer que existan en esta base militares afiliados de manera grupal a las pandillas. Sin embargo, en lo individual, tal vez puede haber alguno que tenga esa relación”.
Otras imágenes muestran graffiti realizados por militares estadounidenses en tanques y bardas.
Este informe incluye una fotografía tomada en Irak que muestra a un soldado con el uniforme del ejército estadounidense a un lado de una barda donde están escritas las letras EME, en referencia a la pandilla Mexican Mafia que opera en Los Ángeles, California.
De acuerdo con este informe, este graffiti no es único. Existen varios más con los nombres de otras pandillas estadounidenses –como Latin Kings, Black Disciples, Gangster Disciples, Hells Angels, Norteños y Sureños– escritos sobre bardas que se encuentran en áreas públicas en distintas ciudades de Irak.
Narcopandillas

Tan sólo en las bases militares ubicadas en Texas, el informe de las Fuerzas Armadas registra 20 casos relacionados con pandillas ocurridos en el 2006.

Los delitos van desde robo y uso de armas de fuego hasta tráfico de drogas.
Un ejemplo: caso número CID014-07333: cuatro militares asignados a la base de Fort Bliss, ubicada en El Paso, Texas, y asociados con los Georgia Boys (grupo que es parte de la pandilla Gangsters Disciples), asaltaron a dos soldados en un estacionamiento de esta ciudad.
“Uno de los cuatro militares identificados fue objeto de un juicio ante la Corte Marcial General y fue encontrado culpable”, señala el informe de las Fuerzas Armadas.
Otro de los soldados involucrados fue degradado, se le decomisaron 500 dólares mensuales durante un período de tres meses, se le restringieron sus labores por 45 días y se le impuso un castigo de 30 días de trabajos forzados.
A los otros dos militares se les acusó de violar el reglamento del Ejército de Estados Unidos.
Por su parte, el informe del Centro de Inteligencia sobre Pandillas afirma: “Desde 2004, el Departamento de Policía de El Paso y el FBI han identificado a 40 militares que son miembros de pandillas callejeras que operan a nivel nacional y se encuentran en la base militar de Fort Bliss, ubicada en Texas”.
El documento refiere que estos militares se encuentran involucrados en delitos como el tráfico de drogas, robos, uso de armas de fuego y homicidios. “Por ejemplo –señala– miembros de bandas rivales, ubicados en Fort Bliss, se han aliado para atacar a otras pandillas de la ciudad”.
En mayo del 2005 ocho militares fueron acusados de soborno y extorsión en un caso de narcotráfico. El FBI reveló que personal militar desplegado en Colombia transportó 46 kilogramos de cocaína a El Paso, Texas, y que una porción fue distribuida a miembros de la pandilla Sindicato de Texas que opera en las prisiones, indica el informe.
Previamente, el 28 de marzo de ese año, agentes de la DEA detuvieron al sargento Daniel Rosas, quien se encontraba en la base de Fort Bliss. El informe anota que a partir de ello, se desencadenaron una serie de arrestos de personas ligadas a una red de narcotraficantes liderada por militares adscritos a esta base, los cuales utilizaban recursos del ejército, incluidas aeronaves.
Según documentos federales del caso, José Ramírez, agente de la DEA , testificó que el sargento Víctor Portales, integrante del 204 Batallón de Inteligencia de Fort Bliss, junto con tres soldados más, transportó cerca de 70 kilogramos de cocaína desde la base militar de Apiay, en el departamento de Meta, Colombia, hacia la base de Fort Bliss.
El informe de las Fuerzas Armadas anota el caso número 0031-06-CID034 ocurrido en la base militar de Fort Hood, Texas, durante el 2006: 14 soldados tendrían nexos con pandillas callejeras o estarían involucrados en actividades de distribución de drogas en el área de Killen, Texas.
Según este informe, otro soldado de dicha base militar fue arrestado en California por cometer presuntamente el delito de “asalto agravado”. Durante la investigación del caso, las autoridades militares descubrieron que el soldado era miembro de la pandilla Soreno y que incluso tenía tatuados los números 1 en la pantorrilla izquierda y 3 en la pantorrilla derecha, en alusión al número 13 usado por esta organización delictiva.
En el 2006 agentes del Sheriff del condado de Bexar, Texas, arrestaron a cuatro militares sospechosos de pertenecer a la pandilla Mexican Mafia (EME).
En otro caso, las autoridades arrestaron a un soldado de la base militar de Fort Hood por transportar indocumentados mexicanos. De acuerdo con el informe de las Fuerzas Armadas, este militar pertenecía a la pandilla Chicano Brotherhood.

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El Velo Expuesto de Las Fronteras Sexuales

Entre seis mil y 10 mil mujeres dedicadas al oficio mas viejo del mundo en Tijuana y Ciudad Juarez atraen a miles de turistas sexuales desde EU y otros paises.

Alberto Ponce de León

El Paso.-Ella tiene 19 años. Su teléfono celular se publica en los anuncios clasificados de Ciudad Juárez para ofrecer sus servicios sexuales a 100 dólares por una hora de placer. “Laura”, nombre con el que se identifica, accede a sostener coito sin preservativo con la voz del presunto cliente de El Paso, Texas, que se encuentra del otro lado del teléfono. La única condición: una tarifa mayor.

“Cuando estemos ya donde nos veamos, negociamos eso”, dice con voz inexperta.
Al igual que “Laura”, otras tres de las siete trabajadoras sexuales entrevistadas por este medio aceptaron sostener relaciones sexuales sin preservativo.<

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Para las prostitutas de Ciudad Juárez, la probabilidad de contraer alguna enfermedad infecciosa de tipo sexual es mayor cuando su cliente es de El Paso.
Un estudio de la Universidad de California en San Diego señala que las prostitutas que sostienen relaciones sexuales con clientes provenientes del lado estadounidense de la frontera, en este caso, de El Paso, Texas y San Diego, California, principalmente, presentan una mayor probabilidad de ser contagiadas de virus de tipo sexual.
El estudio, denominado “Ojo de la Tormenta: Trabajadoras Sexuales en dos Ciudades fronterizas de México con los Estados Unidos” y presentado a fines del 2007,
se basó en 924 entrevistas a trabajadoras sexuales de ambas ciudades fronterizas de México: 450 de Ciudad Juárez y 474 de Tijuana.

De acuerdo a los resultados presentados en el estudio, casi el 70 por ciento —más de 600 prostitutas— dijeron tener clientes provenientes del lado estadounidense de la frontera, de las que casi una de cada tres, presentó una infección contagiosa de tipo sexual.<

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Anualmente, señala el documento, entre seis mil y 10 mil mujeres prostitutas atraen a miles de turistas sexuales de ambas ciudades fronterizas “desde que la prostitución es cuasi-legal”.
Al menos dos de cada 10 trabajadoras sexuales de esta categoría aceptó haber practicado coito sin protección por la vía anal, con clientes de los Estados Unidos “en el último mes”, según el reporte.
Cerca de 50 de ellas resultó positiva a la enfermedad de la gonorrea, casi 80 a la Clamydia, 102 resultaron con Sífilis y al menos 40 registró ser portadora del virus del VIH (SIDA), esto es, el seis por ciento de las que dijeron atender a clientes de los Estados Unidos.
El 30 por ciento de este grupo, o bien, 189 de ellas, presentó cuando menos una enfermedad infecciosa relacionada con su oficio, de acuerdo al estudio reciente.
En uno de los anuncios clasificados de los periódicos de Ciudad Juárez, en la sección de “Servicios Varios”, una trabajadora sexual que accedió ser entrevistada, publica: “Chica súper complaciente. Ofrezco belleza y un servicio súper completo ANAL…”.
Montserrat, como se identificó la mujer que paga este anuncio, menciona que “el servicio oral sin preservativo”, lo cobra en 150 pesos. Pero que la relación vaginal y anal, prefiere practicarla con el uso del condón.

“Principalmente porque no quiero tener ningún tipo de enfermedad. A nadie se le obliga a andar en esto y no tiene caso pasarle una enfermedad a otras personas”, menciona.

Dice que entró al negocio de la prostitución “hace apenas unas semanas”, que cobra cien dólares por una hora de coito por cualquiera de las tres vías y que de los siete cliente en promedio que atiende por los cinco días de la semana que trabaja, algunos han sido de El Paso.
A Montserrat, los clientes le han llegado a ofrecer hasta cien dólares por sostener relaciones sexuales sin protección; y aunque ha resultado difícil resistirse a la tentación del dinero, ella ha preferido rechazar las propuestas por el riesgo de contraer alguna enfermedad venérea.
“Yo también me cuido… Sé que hay riesgo en el sexo oral sin condón”, agrega.
Aparentemente, a las prostitutas entrevistadas no les queda claro qué tipo de coito resulta más riesgoso para contraer alguna enfermedad y sugieren un mayor riesgo en las relaciones vaginales.
Ana, como dice llamarse una de las mujeres anunciadas en los periódicos, oferta, incluso sexo oral sin protección a cambio del empeño de una televisión, un DVD o un reloj de pulsera.
“Sin condón serían 400 pesos, pero sólo por el ‘wawis’…”, dice. Y por el empeño de artículos condiciona: “Pero si no sacas en dos días la televisión o lo que vayas a empeñar, lo pierdes”.
Más de 300 trabajadoras sexuales entrevistadas para el estudio de la Universidad de California en San Diego dijeron haber aceptado un promedio de 30 dólares como pago adicional para sostener coito sin preservativo con el cliente proveniente del lado estadounidense de la frontera.
De acuerdo a los resultados del reporte, las mujeres de este grupo que dijeron haber practicado sexo vaginal sin condón, lo repitieron hasta por 16 ocasiones “durante el último mes”.
“Eso te cuesta caro…de perdida 20 dólares más”, dice una de las mujeres interrogadas en la zona centro de Juárez y cuyo precio base por “servicio completo” es de 40 dólares.
Las trabajadoras sexuales con clientes de los Estados Unidos presentan una tasa porcentual mayor en las cinco diferentes categorías sobre enfermedades sexuales que sus similares que dijeron no atender clientela de este país.
El comparativo en números entre un grupo y otro, según la tabla de resultados, muestra lo siguiente: Gonorrea—46 contra 5; Clamydia—79 contra 25; virus de VIH—40 contra 13; Sífilis—102 contra 28; al menos una infección ligada al oficio—189 contra 58.
“A mí no me gusta pedirles que tengamos sexo sin protección, pero sí les he dado más dinero porque duremos más del tiempo del que ellas me piden”, cuenta uno de los paseños que aceptó ser entrevistado al respecto y que prefirió reservar su identidad.
Dijo que “muchos hombres” cruzan de El Paso a Ciudad Juárez con el único fin de contratar el servicio de la prostitución.

“Yo, por ejemplo, soy divorciado, pero sé de hombres casados de acá (El Paso) que van a los ‘masajes’ (como se les conoce a los sitios que operan presuntamente con este giro) a Juárez”, mencionó.

Datos del estudio indican que el 17 por ciento de las prostitutas que atienden clientes de los Estados Unidos usan drogas ilegales antes de sostener relaciones sexuales, comparado con el siete por ciento de las que dijeron no tener clientes del lado estadounidense.
Mientras tanto, las trabajadoras sexuales del primer grupo mencionaron haber comenzado en este trabajo a los 25 años de edad, en promedio, contra 28 años que respondieron las del segundo grupo. En ambos casos, llevan en promedio cuatro años en el negocio de la prostitución.
Al menos 99 de las mujeres que atendieron a estadounidenses, en este caso a hombres provenientes de El Paso y San Diego, lo que representa el 16 por ciento de este grupo, se inyectaron droga “durante el último mes”.
Del segundo grupo, en tanto, 14 de ellas o el cinco por ciento, dijeron haberse inyectado drogas “durante el último mes”.
De acuerdo a los resultados del informe, una de cada cuatro de las trabajadoras sexuales que dijeron haber tenido clientes de los Estados Unidos “hablan inglés”, en comparación con el siete por ciento del segundo grupo.
Un 93 y un 96 por ciento de las entrevistadas, respectivamente, tienen al menos un hijo.